El reloj de la plaza vuelve a marcar las horas

Se ha establecido un sistema digital para hacer funcionar el reloj de la Iglesia de los Dolores que ha dado las campanadas durante 136 años.

Desde el inicio de la pandemia producida por el COVID-19, el reloj de la Iglesia de los Dolores, ubicado en la plaza homónima, no da las horas. La razón es que la persona que se había encargado de poner en funcionamiento cada día el reloj, uno de los miembros de la Hermandad de la Santísima Virgen de los Dolores, ya no podía hacerlo, por el esfuerzo físico que suponía hacer girar el mecanismo original cada vez que era necesario, así como subir por las angostas escaleras del edificio hasta su parte más elevada. Un trabajo manual que requiere de destreza, pero también de fuerza.

Teniendo en cuenta que no había relevo para tal función, y sopesando los tiempos que corren, así como la transformación de nuestros quehaceres, el Ayuntamiento del Real Sitio de San Ildefonso consideró oportuno establecer un mecanismo digital que no dañase el original pero que permitiese el funcionamiento automático del reloj.

El reloj se encuentra en una de las torres de la Iglesia de los Dolores. Se trata de un templo barroco proyectado en 1763 por Miguel Núñez, para alojar a la Real Hermandad de la Santísima Virgen de los Dolores. Esta había sido fundada por un grupo de nueve niños en 1737 quienes se reunían los días festivos en la llamada rinconada del Pulimento. Estas reuniones llegaron a los oídos de la reina Isabel de Farnesio que les concedió una habitación en dicha zona. Finalmente, por mediación de esta reina, protectora de la hermandad, Felipe V cedió en escritura pública la llamada zona del Pulimento para establecer lo que sería la Iglesia de los Dolores, terminando las obras en 1767.

El templo, de una única nave y planta de cruz latina, posee una fachada de lo más singular, que cuenta con dos torres ciegas que enmarcan un frontón triangular.

La maquinaria original del reloj fue fabricada en 1881 en el taller de los HERMANOS UNGERER en Estrasburgo y consta de un minutero con péndulo y contrapeso de 15kg, una corona para las horas con contrapeso de 80kg y una corona para los cuartos con contrapeso de 70kg. Fue la Real Hermandad de la Santísima Virgen de los Dolores quién adquirió el reloj en 1885, tañendo sus primeras campanas el día 5 de octubre de ese mismo año.

Desde ese momento, sus campanadas han acompañado y amenizado el día a día de los vecinos y vecinas de La Granja de San Ildefonso, siendo testigo directo de duelos, festividades y encuentros, testigo sin lugar a duda del paso del tiempo.

A partir de hoy, el municipio del Real Sitio de San Ildefonso podrá de nuevo escuchar las campanas de los Dolores. Para ello, se ha apostado por un sistema automático que consiste en acoplar al lado de la esfera de la fachada, en la maquinaria original que movía las agujas, un sistema electrónico moderno controlado por la señal que se recibe vía satélite. De esta manera, el reloj siempre estará en hora sin necesidad de que nadie deba controlarlo o ajustarlo. Una adaptación que permite recuperar un símbolo de nuestra cultura tradicional y adaptarla a la actualidad.