El público infantil, el protagonista de la programación del I festival en familia

Las familias han podido disfrutar de dos veladas con diferentes actuaciones ofrecidas por la ventrílocua Lolita Torres, el mago Héctor San Segundo, el circo de Máximo Óptimo y las acrobacias y el humor de Wilbur.

Ayer finalizó la primera edición del Festival en Familia, programa de actividades que ha ofrecido a las familias la posibilidad de disfrutar y compartir momentos únicos acompañados de magia, humor, ventriloquia y circo de calle. Grandes y pequeños han podido disfrutar de varios espectáculos a lo largo de dos veladas de tarde-noche.

Lolita Torres, campeona de España de ventriloquia y única del país haciendo ventriloquia con una perrita de verdad, hizo pasar una tarde muy divertida al público asistente en compañía de sus muñecos. Un espectáculo único perfecto para disfrutar en familia.

Máximo Óptimo convirtió la Plaza de la Cebada en el escenario perfecto para deleitar a los asistentes con un espectáculo de circo, un bufón del siglo XXI que combinó la espontaneidad de la calle con el gesto cómico de los payasos. Una actuación combinada con un humor provocador e inteligente que unido a los espectáculos de riesgo provocó algunas situaciones extravagantes, conmovedoras y muy divertidas

Héctor Sansegundo y su espectáculo “Imposibilidades”, llevó sobre el escenario del Atrio de la Iglesia del Cristo lo mejor de su trayectoria junto a otros espectáculos recién salidos del horno. Un show de magia trepidante y divertido con la magia más impactante y el humor más distinguido que contó con la participación del público como testigo directo de sus increíbles trucos, todo un espectáculo para los más escépticos.

Como colofón al Festival, la Plaza de los Dolores acogió el espectáculo “Piensa en Wilbur”, repleto de acrobacias, humor y riesgo que dejó al público con la boca abierta. Wilbur, acróbata y actor dedicado durante 16 años a la alta competición y con resultados como el de Campeón de España y miembro del Circo del Sol en el año 2003, se metió al público en el bolsillo dejando muy buen sabor de boca como cierre de este mágico festival.